El precio de un sistema a medida no depende de “cuántas pantallas tiene”, sino de tres cosas: la cantidad de procesos que abarca, la complejidad de las reglas de tu negocio y cuántos sistemas hay que integrar. Por eso nadie serio te puede dar un número por teléfono sin entender tu operación: sería adivinar. Lo que sí se puede hacer —y es lo que hacemos— es explicarte con transparencia qué mueve el precio, cómo se presupuesta y cómo comparar la inversión contra seguir como estás.
En esta guía te contamos exactamente eso, sin humo.
Qué es lo que realmente se paga
Cuando pagás un desarrollo a medida, el costo no está en “escribir código”. Está en:
| Componente | Qué incluye | Peso en el total |
|---|---|---|
| Análisis y diseño | Entender tu proceso, definir el alcance | Alto (y es el que más ahorra después) |
| Desarrollo | Construir la solución | El más visible |
| Integraciones | Conectar con lo que ya usás | Variable, puede ser mucho |
| Migración de datos | Pasar lo que hoy está en planillas o el sistema viejo | Suele subestimarse |
| Capacitación | Que tu equipo lo use de verdad | Bajo, pero define el éxito |
| Mantenimiento | Soporte, ajustes, evolución | Recurrente |
Ese último punto es clave: un sistema propio no termina cuando se entrega. Tiene un costo de mantenimiento que hay que presupuestar desde el principio. Quien te lo oculta, te está vendiendo mal.
Las 5 variables que mueven el precio
1. Cantidad de procesos. No es lo mismo un sistema que resuelve una cosa (por ejemplo, cotizar) que uno que cubre ventas, stock, producción y facturación. Cada proceso suma.
2. Complejidad de las reglas. Si tu forma de calcular precios tiene 3 variables, es simple. Si tiene 40 excepciones según cliente, volumen y temporada, eso es lo que encarece: no la pantalla, la lógica detrás.
3. Integraciones. Conectar con facturación electrónica, un banco, un marketplace o tu sistema contable suma trabajo. Cada integración es un proyecto chico dentro del proyecto.
4. Cantidad de usuarios y roles. Cinco personas haciendo lo mismo es simple. Cinco perfiles distintos con permisos diferentes, aprobaciones y auditoría, es otra cosa.
5. Migración. Pasar datos de un sistema ordenado es rápido. Pasar quince años de planillas con criterios distintos lleva tiempo, y ese tiempo se paga.
Cómo se presupuesta (y qué desconfiar)
Un presupuesto serio se arma después de un relevamiento, no antes. El proceso sano es:
- Diagnóstico corto para entender la operación y el alcance.
- Definición del alcance mínimo viable: qué entra en la primera etapa.
- Presupuesto por etapas, no un número único gigante.
Desconfiá de:
- Un precio cerrado dado en la primera llamada, sin ver tu operación.
- Presupuestos que no mencionan mantenimiento.
- “Te hago todo el sistema” sin haber preguntado por tus procesos.
- Precios muy por debajo del mercado: casi siempre significan alcance mal entendido, y terminan en un proyecto abandonado o en adicionales constantes.
La comparación que importa: contra qué medirlo
El error más común es comparar el desarrollo a medida contra “no hacer nada” (que parece gratis). La comparación correcta incluye lo que hoy ya estás pagando sin verlo:
- Licencias del software actual, por usuario, por año, durante los próximos 3 años.
- Personalizaciones que igual tuviste que pagar sobre ese software.
- Horas del equipo en trabajo manual: cargar dos veces, consolidar planillas, buscar información.
- Errores que se pagan en devoluciones, reclamos o compras mal hechas.
- Oportunidades perdidas por no poder hacer algo que el sistema no permite.
Cuando sumás eso a tres años y lo comparás con el desarrollo más su mantenimiento, la cuenta cambia bastante. En operaciones con volumen, suele cerrar.
Cómo bajar el costo sin bajar la calidad
Tres decisiones que reducen mucho la inversión:
1. Empezar acotado. Resolver primero el proceso que más duele, ponerlo en producción y medir. Es más barato, más rápido y baja el riesgo. Los proyectos “todo o nada” son los caros.
2. No reinventar lo que ya existe. Contabilidad, stock, facturación electrónica: eso ya está resuelto en productos maduros. Conviene apoyarse en una base como Odoo y desarrollar a medida solo lo que te diferencia. Es el enfoque que más recomendamos.
3. Ordenar el proceso antes. Cada indefinición que se resuelve durante el desarrollo cuesta el triple que resolverla antes. Un proceso claro es la mejor forma de bajar el presupuesto.
Dónde entra la IA (y por qué hoy cuesta menos que hace unos años)
La IA cambió la ecuación del desarrollo a medida en dos sentidos:
- Baja el costo de construir. Buena parte del código repetitivo se genera y se revisa más rápido. Eso hace viables proyectos que hace unos años no cerraban por presupuesto.
- Sube el valor del resultado. Hoy un sistema propio puede incluir cosas que un enlatado no tiene: lectura automática de documentos, asistentes que responden en lenguaje natural, priorización inteligente. Es lo que hacemos con software a medida con IA integrada.
Cómo lo hacemos en Olpa
- Diagnóstico gratuito. Entendemos tu operación y te decimos con honestidad si te conviene desarrollar, comprar o integrar.
- Alcance por etapas. Definimos la primera entrega útil, la que se puede poner en producción rápido.
- Presupuesto transparente. Con desarrollo, integraciones, migración, capacitación y mantenimiento a la vista. Sin sorpresas.
- Desarrollo iterativo. Entregas parciales que ya sirven, no un año a ciegas.
- Acompañamiento. Soporte y evolución después de la puesta en marcha.
Preguntas frecuentes
¿Por qué no publican una lista de precios? Porque sería inventar. Dos empresas del mismo rubro y tamaño pueden tener proyectos muy distintos según su complejidad de reglas e integraciones. Lo que sí hacemos es darte un rango realista después de un diagnóstico corto, sin costo.
¿Conviene pagar por hora o por proyecto? Por proyecto cuando el alcance está bien definido: te da previsibilidad. Por hora funciona para evolución continua una vez que el sistema está andando. Lo importante es que el alcance esté claro por escrito en cualquiera de los dos casos.
¿Cuánto cuesta el mantenimiento? Se calcula como un porcentaje anual del desarrollo y cubre soporte, correcciones y pequeñas mejoras. Hay que presupuestarlo desde el principio: un sistema sin mantenimiento se degrada y termina costando más.
¿Es más barato Odoo que un desarrollo a medida? Generalmente sí en la inversión inicial, porque partís de algo construido. Por eso, cuando Odoo cubre bien tu operación, lo recomendamos. El desarrollo a medida se justifica en lo que Odoo (o cualquier producto) no contempla y que además es tu diferencial.
¿Qué pasa si a mitad del proyecto quiero cambiar algo? Es normal y está previsto en un desarrollo iterativo: por eso trabajamos por etapas. Los cambios dentro del alcance se ajustan; los que amplían el alcance se presupuestan aparte, con transparencia.
Para cerrar
El precio de un sistema a medida depende de cuántos procesos abarca, qué tan complejas son tus reglas y cuánto hay que integrar. Y la única comparación válida no es contra cero: es contra lo que ya estás pagando en licencias, horas manuales y errores.
En Olpa te damos ese número con transparencia y después de entender tu operación, no antes. Y si la cuenta no cierra, te lo decimos.
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